Sólo
con los titulares de algunos artículos anteriores, publicados en distintos
medios, podríamos describir la actual situación política. Los enunciamos aquí, con
las fechas de su publicación, y con un breve comentario en cada uno de ellos:
El PSOE y sus problemas
(21 de diciembre de 2014). Tras ser elegido Pedro Sánchez Secretario General en
julio de 2014, con el apoyo de todos los dirigentes territoriales, no tardaron
en lloverle las críticas. Ya por esas fechas de diciembre del mismo año, la “lideresa”
andaluza manifestaba sus reticencias porque Sánchez iniciaba la marcha para
presentarse como candidato a las elecciones de 2015. Se rompía el pacto según el cual ella le
encumbraba para la Secretaría General, pero la candidatura a las generales
sería para la tal Susana. En este tiempo, en el que escribo estas líneas, el
PSOE ha reventado. Nunca pensé que la cosa llegara tan lejos, ni que el procedimiento
para defenestrar a Sánchez fuera tan burdo.
Las claves de lo que
fue un tremendo error político (15 de febrero de
2016). El error del pueblo que votó reiteradamente al PSOE a partir de 1982,
bajo el engaño y el oportunismo con una máscara de falsa progresía, con un
líder impostor que ofrecía el cambio,
pero que defendió, y sigue defendiendo, los intereses de la oligarquía. Un
individuo que, como está demostrando ahora, sin pudor, se ha integrado en el
bando de los ricos, ejerciendo el papel de correveidile, y que ha sido el señuelo en este chapucero proceso al
que estamos asistiendo. El pueblo se equivoca, y tarda 30 años en dase cuenta,
pero entonces ya no hay vuelta atrás.
Hasta que la situación
sea como quieren los de arriba (26 de febrero de
2016). Durante un largo período, la política ha funcionado, sin sobresaltos,
como quería el poder real, la oligarquía. El bipartidismo alternativo ha venido
siendo una forma cómoda para conformar al pueblo llano, pero unos “intrusos”
han trastocado el panorama político, y eso les trae de cabeza. Y no han parado,
después de un montón de intentonas, hasta conseguir destrozar al PSOE en
beneficio del PP, fiel e incontestable defensor de los ricos. ¿Será esta la
última “hazaña” de los de arriba?
Los políticos: sus
actos y sus perfiles (29 de marzo de 2016). Desde el comienzo de este periodo
postfranquista, el perfil de los políticos ha ido evolucionando hasta
convertirse en un grupo acomodado, de baja talla intelectual, desconocidos, en
su inmensa mayoría, por aquellos a los que supuestamente representan. Sus actos
están condicionados por la voluntad de los de arriba. Este sí que ha sido uno
de sus éxitos.
Acuerdos
y desacuerdos (10 de abril de 2016). En todo ese proceso, que resumiremos
más adelante, son pieza clave los acuerdos artificiales llevados a cabo con el
grupo de Ciudadanos como comodín. También han sido relevantes los desacuerdos
en el ala de la izquierda. Sánchez, “el rebelde” ha estado atado de pies y
manos, impidiéndole sus colegas que se aproximara a UP.
Estos
son otros títulos de escritos anteriores que son reveladores:
(26
de mayo)
Partido Popular (PP) o
la continuidad franquista
Partido Socialista
(PSOE) o el fin de la socialdemocracia
Ciudadanos (C’s) o el
invento político más descarado de la oligarquía
Podemos o la esperanza
del cambio.
(10
de septiembre)
La ineficacia de los
políticos
La torpeza del PSOE.
Un burdo proceso
La
aparición de Podemos, hace algo más de dos años, alertó a los actuales
poderosos, y se pusieron en marcha. Temiéndose la ruptura de la alternancia del
bipartidismo comenzaron a tomar medidas con la torpeza que históricamente ha
caracterizado a la clase dominante de este país. En todo este proceso, hemos
visto como se les ha caído la máscara a los que nos han estado mintiendo
durante décadas, presentándose como izquierda política. Los de las chaquetas de
pana de los ochenta se recrean ahora navegando en lujosos yates. Aquellos que
se presentaban como socialistas se han hecho ricos. Todos estos, con González a
la cabeza, han sido los cómplices de los poderosos para reventar al partido que
les encumbró.
Primero
intentaban forzar lo que llamaron Gran Pacto entre PP y PSOE. Algo que de
haberse llevado a cabo entonces habría puesto en una situación complicada al
PSOE, porque, a lo largo del periodo que se conoce como régimen del 78, ambas
organizaciones han sido nominalmente antagónicas en este juego de la
alternancia.
En
vista de que esto parecía complicado, crearon un grupo, Ciudadanos, para
contrarrestar “el efecto Podemos”. Más tarde han utilizado a este grupo-comodín
para hacer de puente, pero los pactos han fracasado. Nunca han conseguido
alcanzar el número de votos suficientes para lograr la investidura de los
candidatos. Dos intentonas fracasadas de Sánchez y otras dos de Rajoy.
Los
ataques permanentes a Podemos, y los intentos de potenciar las desavenencias
internas, han fracasado, por lo menos hasta el momento. Lo que les quedaba era
buscar la destrucción del PSOE. Hemos estado viendo y oyendo, durante semanas,
declaraciones de viejos militantes pidiendo la abstención en el Parlamento para
investir al candidato del PP. El detonante para la traca final ha sido la firme
decisión de Sánchez para buscar una alternativa al gobierno del PP.
Lo
han conseguido. El PSOE ha saltado por los aires a unos meses de una posible
nueva convocatoria, salvo que se humille y le dé el gobierno al PP. A este
partido le costará reorganizarse, si es que no desaparece del escenario
político. Pero, ahondando en el análisis, ¿cuáles son motivos por lo que se abandona la posibilidad de un gobierno de
progreso junto a otras fuerzas de izquierdas? El interés personal de algunos y
la torpeza de otros se conjugan para lograr una situación tan desastrosa. Aquellos
que fueron unos miserables en tiempos pasados han alcanzado una posición
económica y social que les convierte en un grupo privilegiado, en sintonía con
otros que también son instrumentalizados, y próximos a los que tienen el poder
real. Un gobierno conservador, como el del PP, les beneficia. Todos ellos han
dejado atrás la miseria económica pero no se han desprendido de la miseria
humana.
Por
otro lado, la estupidez de aquellos que han nacido y se han criado en el
partido les hace manejables por la astucia de los más espabilados. Les conducen
por el camino que otros marcan, aunque, como es el caso, les lleve a la
destrucción. La flaqueza humana propicia el enfrentamiento entre bandas al
estilo de los aficionados de equipos de fútbol rivales.
A
pesar de tantas y tan burdas actuaciones, el asunto se les ha ido de las manos.
La situación a la que hemos llegado es mucho más incierta que hace un año. Un
partido que gobierna provisionalmente, y que una enorme mayoría social rechaza,
inmerso en la corrupción. Otro destruido por sus propios dirigentes. Los de
Podemos desorientados, con sus problemas internos y sin el brío necesario para
potenciar la rebeldía de ciertos sectores que les siguen. Por último, C’s
totalmente agotado como formación política después de fracasar tantas veces en
su intento por mantener al PP en el Gobierno. Y el problema catalán que se hace
más complejo cada día que pasa. Ante tal situación nos preguntamos: ¿Cuál será
el final?
Nota.:
Los citados artículos se pueden consultar en http://ajgilpadilla.blogspot.com.es/
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