lunes, 15 de septiembre de 2014

A MODO DE FLASHES: EL PASADO POLÍTICO MÁS RECIENTE Y EL FUTURO MÁS CERCANO CON UNA APROXIMACIÓN AL FUTURO MÁS LEJANO

Nos tienen adiestrados para que olvidemos con facilidad hechos o acontecimientos, aunque estos sean de especial relevancia. La inmediatez y la diversidad que nos ofrece hoy la tecnología tiene capital influencia en las conductas de los individuos de este tipo de sociedades. ¿Quién se acuerda ya de Rubalcaba y de sus últimas fechorías? Para que olvidemos con más rapidez, le han hecho desaparecer hasta de la bancada del Congreso de los Diputados. Pero el “personaje” ha jugado un sucio papel antes de desaparecer. Era el papel encomendado. No sólo él. Otros elementos de su partido han entrado en juego para cambiar las reglas impuestas por el poder con el fin de que sigan dominando la ambición, la codicia, el afán de enriquecimiento. Para que la desigualdad siga siendo la marca básica de un sistema injusto e irracional.
Digámoslo claro desde el principio. El actual sistema socioeconómico ha entrado desde hace ya unos cuantos años en un proceso de deterioro, aunque esto puede llevar décadas. Disminución de la actividad productiva, desestructuración de la organización social e invalidez de las instituciones que sostienen al sistema son algunos signos evidentes del derrumbe.
La alternancia bipartidista les ha funcionado durante algunas décadas, pero ahora el “modelo” comienza a resquebrajarse, lo que les obliga, a quienes detentan el poder, a buscar nuevas fórmulas de control y dominio. Esas nuevas maneras de mantener a la desesperada el poder pasa de forma inapelable por la fusión de los partidos políticos que se alternaban. En nuestro país se estableció de manera tácita la “regla de los ocho años”, pero esta norma está a punto de incumplirse. En conclusión, todo apunta a que, antes o después, PP y PSOE formen “gobiernos de concentración”, como ya algunos vienen anunciando.

Del pasado más reciente
a) Estos son los hechos en el marco del Partido Socialista:
-Rodríguez Zapatero y los suyos pactaron con el PP en 2011 la modificación del art. 135 de la Constitución para dar prioridad al pago de interese de la deuda pública: Los créditos para satisfacer los intereses y el capital de la deuda pública de las Administraciones se entenderán siempre incluidos en el estado de gastos de sus presupuestos y su pago gozará de prioridad absoluta”.
-Rubalcaba pactó con el PP todo el proceso sucesorio de la Corona para más tarde desaparecer de la escena política.
-Los socialistas han elegido como Secretario General del partido a Pedro Sánchez de forma sorprendente cuando propios y extraños pensaban en el otro candidato: Eduardo Madina, con  mucha  más experiencia y proyección política en las instituciones y en su partido. Madina apuntaba más a la izquierda que sus anteriores jefes. Sánchez goza del aplauso de la derecha y, más que un dirigente socialdemócrata parece el candidato del  IBEX 35. ¿Qué extrañas maniobras se habrán fraguado en la trastienda? A E. Madina no se le ve contento; ¡Ay si contara todo lo que sabe!
-Como el envoltorio de todo lo anterior, F. González, pagado por el gran capital, aparece en los medios dando recetas a sus “colegas” y aleccionando a la masa con el anuncio de lo que nos espera: la unión de PP y PSOE.

b) La aproximación del PP al PSOE:
El PP aplaza la aprobación de las leyes con las que no está de acuerdo el PSOE: nueva ley del aborto y reforma de la ley electoral. Por el contrario propone una serie de normas insustanciales en la búsqueda del consenso con los socialistas.

c) La irrupción de Podemos:
-Podemos aparece como nueva fuerza política en las elecciones al Parlamento Europeo sorprendiendo a todos por el elevado número de votos y candidatos obtenidos.
-Las encuestas indican que su apoyo no para de crecer. Como dato, en la más reciente que se ha hecho pública, prácticamente empata con el PSOE. Los dirigentes de este grupo (Podemos) señalan que hay otras encuestas que no salen a la luz porque superan a los socialistas en intención de voto.

Del futuro más cercano: elecciones locales/autonómicas y generales
Aunque estamos inmersos en un proceso muy dinámico que aún no ha finalizado, no es difícil inferir, de la observación y el análisis, que:
-El PP no obtendrá mayoría absoluta. Lo que hará que se rompa la “regla de los ocho años”.
-Podemos se constituirá en la segunda fuerza política en las siguientes convocatorias electorales, lo que no quiere decir que obtengan una representación proporcional al número de votos.
-Izquierda Unida, de ir en solitario, quedará reducida a la mínima expresión. Intentará pactar con Podemos, pero espero que estos no lo hagan para no “contaminarse” con lo que ellos mismo llaman “casta” o partidos del 78.
-El PSOE dejará de ser partido de gobierno, algo de lo que sus dirigentes presumen, para convertirse en “partido bisagra”.
-A corto-medio plazo PP y PSOE, que defienden los mismos intereses, se unirán para gobernar como, de forma semejante, ya ocurre en Alemania. Esta es la fórmula que el capital utilizará para mantener su poder.
-El asunto catalán se limita, en lo fundamental, a una cuestión de carácter netamente político, con una indecente manipulación de las masas. Ninguna de las opciones ofrece un sistema diferente al actual. Las relaciones de poder y la desigualdad seguirían siendo las mismas, si es que en algún momento Cataluña se independizara del resto del Estado.

Pronóstico del futuro más lejano
A medida que nos alejamos del presente, el pronóstico se hace más impreciso. En este caso, no caeremos en la simple opinión o de la conjetura como vienen haciendo los que están en las nóminas de los diferentes medios públicos o privados para cumplir con un sucio papel. Me refiero a esa legión de tertulianas y tertulianos. Nuestro pronóstico, como tantas veces hemos manifestado, se infiere de la combinación de la observación y el razonamiento inductivo en el marco del análisis socioeconómico.
Estas son algunas consecuencias, a más largo plazo, del proceso de agotamiento de la actual situación económica, social y política:
-Los pactos PP-PSOE, de unirse de forma definitiva, provocarán el debilitamiento de esta segunda formación, hasta su práctica extinción, sobre todo en algunas CCAAs como, por ejemplo, Cataluña o País Vasco.
-De todo ello, los grupos situados más a la izquierda de los socialistas saldrán reforzados, pero el sistema, mientras permanezca como tal, no les dejará gobernar.
-En todo este proceso, y en su estabilidad futura, si es que esto tiene lugar, los ciudadanos suelen reaccionar, refugiándose en el miedo, la sumisión, la indiferencia, la ansiedad o el odio.
-Si la estabilidad se consigue, será con rentas salariales mucho más bajas que las anteriores al inicio del derrumbe del sistema actual, que se combinarán con una alta tasa de desempleo, lo que obligará a incrementar el número de prestaciones sociales, aunque peor retribuidas. En consecuencia, el consumo interno irá decreciendo como ya está ocurriendo.
-Sin embargo, en tal situación, los individuos dejaran de jugar el papel encomendado para mantener la relación de poder y sometimiento que el sistema demanda. Pero no es previsible cuándo su reacción de miedo, sumisión o indiferencia se transforme, de producirse, en rebeldía, insumisión o subversión para cambiar las relaciones de poder.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

CUENTO DE VERANO: UN MUNDO MEJOR, ¿ES POSIBLE?

(Cuento escrito en el verano de 2011, publicado en Nueva Tribuna: http://www.nuevatribuna.es/opinion/antonio-jose-gil-padilla/cuento-verano-mundo-mejor-posible/20110827112118060285.html)

El señor Mocasín yacía en la cama de una lujosa habitación de su mansión. Enfermo y con dolor se resistía a aceptar que pronto todo acabaría. ¿Cómo es posible que yo haya llegado a esta situación? Esto no me puede pasar a mí, la enfermedad, el dolor, la muerte es para el populacho, pensaba con la vista perdida. Pero, ni sus riquezas ni su poder podrán evitar que más pronto que tarde abandone este endemoniado mundo en el que muchos como él tanto han contribuido para que sea como es. ¿De qué le habrá servido ser un explotador insaciable, especular en los mercados, comprar y vender, engañar, manipular…?. Ahora se le ve encogido, poquita cosa, como un indigente de las finanzas. Muchos de aquellos que le obedecían sin rechistar, que le homenajeaban, que le hacían la pelota, que aplaudían cualquier decisión les pareciera acertada o no, todos aquellos ahora le han abandonado.
Un joven descendiente se acerca sigilosamente con un pequeño libro en las manos que, sin reparar en su título o contenido, ha elegido al azar de una enorme estantería rebosante de volúmenes. Se acerca al viejo y le dice al oído si quiere que le lea el texto que lleva en su mano, con el ánimo, pensaba el joven, de hacerle más llevadero ese duro trance. Con voz apagada el señor Mocasín acepta, aunque es más expresivo su gesto inclinando la cabeza que el leve hilillo de voz con el que le responde afirmativamente. El muchacho, haciendo una lectura cruzada del prólogo, descubre que se trata de un librito que describe la forma de vida en un pequeño país que alguna vez existió, no se sabe bien dónde, ni cuándo.
El joven comienza la lectura: “Érase un país en el que todos sonreían, las calles estaban pobladas de gentes que se saludaban amablemente, cariñosamente, parecían felices. En los medios de transporte ocurría lo mismo: caras alegres, amabilidad a raudales. Los gobernantes eran gentes sencillas, ciudadanos que rotaban cada cierto periodo de tiempo. No eran ni líderes, ni estadistas. Cada uno de sus actos era consensuado con sus vecinos. Las grandes decisiones se tomaban de manera colectiva, las iniciativas de cada uno de sus pobladores eran recogidas y sometidas a la consideración del resto de la población.
No había ricos ni pobres. El trabajo no dependía del capricho o la ambición de unos cuantos. Había una distribución de las tareas acorde con las capacidades de cada cual.
Los bancos eran públicos, es decir, eran del pueblo, los beneficios se empleaban en su totalidad para mejorar los servicios. El consumo era moderado, y las energías utilizadas totalmente renovables”. 
 Al oír esto de los bancos el señor Mocasín puso los  ojos en blanco e hizo un movimiento raro, como que se privaba. El joven se asustó e interrumpió momentáneamente la lectura. Con voz, ahora, de ultratumba, una vez recuperado de esa especie de síncope, el moribundo susurraba: no puede ser, esto no puede ser cierto…
Al ver que el anciano se recuperaba un poco, el joven prosiguió la lectura: “La sanidad y la enseñanza eran totalmente gratuitas, y todos los centros educativos y los de salud eran públicos. La formación se centraba en el desarrollo intelectual y emocional de todos y todas, habiendo desterrado una práctica, heredada de otros mundos, que se limitaba, exclusivamente,  a conjugar la memoria con la obediencia.
No existían profesionales de la cultura que mercadeasen con su obra, no había pues un mercado del arte, ni deportistas, cantantes o actores profesionales que capitalizasen grandes fortunas. La población era polifacética: sabían tocar instrumentos musicales, cantaban, dibujaban, hacían deporte, representaban obras de teatro.  La cultura, haciendo honor al la acción de cultivar, se practicaba y no se consumía.
Los términos competitividad y productividad, también heredados de otros lejanos lugares, habían sido sustituidos por igualdad y solidaridad. El afán de enriquecimiento de otras culturas había desaparecido porque los pobladores de este país habían alcanzado la condición de especie humana con todo lo que eso conlleva”.
El viejo, con una respiración que se parecía cada vez más al sonido de una sierra cortando un madero, hizo un esfuerzo para comunicar con el joven agarrándole del brazo con el que sujetaba el libro, y le dice: pero cuál era la “prima de riesgo” de ese país, qué decía la TV sobre la bolsa de valores, cómo funcionaban los “mercados”. El muchacho busca y busca y le contesta: aquí no dice nada de eso, pero sí que  relata cómo  actuaban los medios de comunicación. “Los medios de comunicación eran del pueblo y no había profesionales que firmaran contratos millonarios. Por el contrario, a ellos tenían acceso cualquier ciudadano que tuviera algo interesante que contar. La información no estaba manipulada por nadie, no era necesario engañar a un pueblo bien formado que sabía como actuar en todo momento.
No eran necesarios opios para embelesar y distraer con mentiras. No existían dioses, ni sectas porque los ciudadanos habían adquirido la madurez suficiente como para no necesitar refugiarse en mentiras o inventos de gentes aprovechadas”.
Al llegar a este punto, exprimiendo la escasa capacidad cognitiva que le quedaba, el viejo moribundo entendió que la vida podría haber transcurrido de otra manera, que podría haberse esforzado para trabajar por un mundo mejor, aunque ya era tarde para retornar; que todo su esfuerzo por acumular  riquezas no le servirían ahora de nada, que había estado enajenado, fuera de sí, que no había dedicado tiempo a las pequeñas cosas, esas cosas que engrandecen a las personas: pasear con una leve lluvia por una calle empedrada, tomarse una cerveza con amigos en una sencilla terraza de barrio, jugar con los hijos o los nietos en un parque público, ver caer las hojas de los árboles en otoño, etc. Además, en su última ráfaga de lucidez, comprendió que no iría al cielo, a un cielo inexistente; que las misas y los actos a los que había asistido vestido de gala, no le librarían de pudrirse y de descomponerse tan pronto como los gusanos comenzaran a hacer su labor en esa lujosa tumba familiar. Esta especie de juicio final le condujo  a una  crisis emocional tal que no pudo resistir más, y estiró la pata.

El joven se retiró, tal como lo hizo al acercarse, con sigilo, y se dispuso a colocar el librito en la enorme estantería de donde lo cogió, pero no recordaba si lo hizo de la sección correspondiente a la historia o a la de ciencia ficción. Haciendo un breve repaso del contenido de lo que había leído al anciano, y contrastándolo con la trayectoria de su rancia estirpe, no dudó en ubicarlo en esa zona de la más pura fantasía

lunes, 21 de julio de 2014

EL FENÓMENO “PODEMOS”

Una nueva fuerza política aparece en nuestro país a raíz de unas elecciones al Parlamento de la UE (mayo de 2014), convocatoria de bajo interés para la ciudadanía, como muestra el alto porcentaje de abstención. Con el nombre de PODEMOS, este grupo se presenta por primera vez a unos comicios, obteniendo unos resultados sorprendentes. En realidad, no es fácil encontrar vínculos directos entre sus dirigentes y los movimientos sociales que se inician al comienzo de esta década, en particular con el 15M.
El éxito electoral de PODEMOS (cerca del 8% de los votos y 5 eurodiputados) tiene lugar en un contexto nuevo en el que el modelo de alternancia bipartidista (PP, PSOE) entra en quiebra, en sintonía con lo que ocurre en otros países europeos. Por otro lado, se nutre de quienes buscan una izquierda real, alejada de los vicios y rutinas de los ritmos que marca el poder económico, es decir, de los que manejan el sistema.
PODEMOS vive ahora momentos de “gloria”, lo que les permite intervenir con cierta euforia y un sentimiento triunfalista, aunque su éxito no se sustente sobre unas sólidas bases científicas, ni prácticas. El fenómeno proporciona audiencia y, en consecuencia, los medios de comunicación se hacen eco de su victoria, dándoles, de momento, amplia participación. 
Después de dos meses, la derecha ultramontana está muy alterada. Las declaraciones de los del PP intentan echar toda la mierda que pueden sobre los dirigentes de PODEMOS. Mienten sin pudor, cosa que saben hacer mejor que nadie, resucitan  a grupos y rememoran acontecimientos que ya son historia o nos trasladan a otros lejanos lugares que no tienen el menor interés para la mayoría de los ciudadanos de a píe de este país. El fenómeno les ha sorprendido más que a nadie. En estos momentos de hegemonía casposa, se sienten a sus anchas gobernando como partido único. Se sienten poderosos porque ningún otro partido de la oposición les cuestiona seriamente la arbitrariedad  con la que nos están llevando a las cavernas. Pero ahora surge un grupo que les arrebata un pedazo de poder político. Lo peor, para los del PP, es que estos nuevos políticos sintonizan con amplias capas sociales que permanecían aletargadas ante el tedio y la desgana de los partidos de lo que se conoce como izquierda. Esa pérdida de poder del partido reaccionario se traduce en miedo. Miedo a la pérdida de su poder político, de sus privilegios y de sus prácticas corruptas. Pero su soberbia y su torpeza les impide ver que cada vez que atacan a PODEMOS les engrandecen cualitativa y cuantitativamente.

No es posible pronosticar con precisión el futuro político de este país y, en particular, la trayectoria de PODEMOS. En una primera aproximación, todo hace pensar que tendrá bastante más apoyo popular en las dos convocatorias que se avecinan (Municipales-Autonómicas y Generales). El grupo de los que se abstienen constituye una impresionante “cantera” para acumular votos que ahora no saben a dónde ir. Sin lugar a dudas, PSOE e IU se resentirán por el indiscutible crecimiento futuro de PODEMOS, aunque el objetivo debería de ser dejar a los del PP en franca minoría.

Somos optimistas respecto a las expectativas electorales de esta nueva formación. Sin embargo, no tanto con las posibilidades de cambio socioeconómico que prometen, si es que llegan a tener poder político suficiente. Aparecer en  escena y ganar por la vía de este modelo político no garantiza el derrumbe del actual sistema, aunque se encuentre herido de muerte. Los que tienen el poder económico se defenderán con uñas y dientes para no perder ese omnímodo poder.  Las grandes transformaciones se han producido a lo largo de la historia cuando otros agentes se han apoderado del control económico para, posteriormente, establecer las estructuras políticas y sociales adecuadas a las nuevas clases dirigentes.  Y, de momento, no parece que tenga lugar otra forma de economía diferente a la que tenemos, ni que otro agente trasformador (sector o clase social) arrebate el poder real a quienes lo tienen. 

viernes, 27 de junio de 2014

OPERACIÓN RUBALCABA: EL DAÑO YA ESTÁ HECHO


Ahora nos encontramos con el abandono de la política de Pérez Rubalcaba para dedicarse a la docencia. Después de tantos años alejado tendrá que echarle tiempo a su actualización. La química debe de haber evolucionado bastante desde que abandonara las clases como profesor. Nunca es tarde para cambiar de actividad, pero a Rubalcaba le quedan un par de años para la jubilación forzosa, aunque algunos prefieren aguantar hasta los 70. No se resignan a perder poder adquisitivo, porque, por lo demás, pocos son los éxitos científicos que se obtienen como consecuencia de esa prolongación de vida laboral activa que, incluso, se alarga con eso de convertirse en eméritos. En fin, es posible que a este hombre, sin demasiados problemas económicos, le veamos pronto gozando de una espléndida jubilación, viajando, al estilo de lo que, con una cierta obsesión, hacen los jubilados, aunque, en este caso, no tenga que recurrir al IMSERSO para ahorrarse una “perrilllas”. Sinceramente, no le veo en consejos de administración, al estilo de lo que han hecho  otros de su misma “casta”.
Yo le conocí por aquellos tiempos de Reforma del sistema educativo a finales de los ochenta y comienzos de los noventa, en los que coincidimos, aunque con la distancia que hay entre Ministro o Secretario de Estado y un simple Asesor o Consejero técnico, que es lo que yo era por entonces. De cualquier forma nunca me pareció una persona brillante en sus tareas como dirigente en materia educativa. Ni él, ni los que le apoyaban en sus funciones desde las Direcciones Generales. Tampoco fueron Ministros destacables otros Como Solana o un tal Pertierra, que pasaron por allí sin pena ni gloria. Fue Maravall el único que se distinguió como un buen Ministro de Educación. Sin embargo, le tocó enfrentarse a una potente protesta del profesorado, teniendo que dimitir más por razones políticas que técnicas.
Pero no es demasiado importante lo que este hombre vaya a hacer en el futuro, o lo que haya hecho en el pasado, sino su actuación última, en relación a la sucesión Monárquica, lo que me atrevería a denominar “operación Rubalcaba”.
No se entendería que este cese de la política no se hubiera producido a raíz de los derrumbes electorales más recientes, si no fuera por las razones ocultas que le obligaban a seguir. Tendría que estar allí para pactar con la Corona y con el PP, de forma precipitada, las normas que dieran continuidad a la Monarquía, incurriendo en el ridículo cuando anunciaba que su partido era de honda tradición Republicana. Pero el pueblo llano es ingenuo y demasiado tolerante. La picaresca y la mentira son dos genuinas lacras de nuestros gobernantes. Las pantallas de TV lo aguantan todo. La reiteración de una mentira o de un absurdo hace que pasen a la categoría de normal.
La abdicación, y posterior proclamación de un nuevo Rey se ha llevado a cabo con la anuencia de los dos partidos mayoritarios del Congreso, con la oposición de la izquierda política y sin una aceptación popular manifiesta. Por el contrario, la mayoría de las voces que hemos podido escuchar se decantan por la petición de una consulta popular.

Rubalcaba se va, pero el daño ya está hecho. Si el PSOE se hubiera unido a las fuerzas políticas discrepantes habrían creado serios problemas al relevo Real, pero en este país nuestro las cosas de esta índole se “atan” con seguridad para que luego cueste desatarlas, o para que queden consolidadas a causa del olvido y de la indiferencia.

miércoles, 11 de junio de 2014

REPÚBLICA O MONARQUÍA

Ante la decisión personal del actual Monarca, se vuelve a abrir el debate Monarquía-República. Un asunto recurrente que muestra que la actual es una situación forzada y establecida a espaldas del pueblo y de la razón.
Aunque desde este mismo momento apostamos por la opción republicana, hemos se señalar que la República, por sí misma, no garantiza la mejora de las clases populares, ni un mejor reparto de la riqueza. República o Monarquía no constituye la principal contradicción desde una óptica social o económica. Por eso, como en otras ocasiones, queremos ir un poco más al fondo del problema, abordando globalmente el sistema socioeconómico, sus miserias y sus efectos sobre una sociedad de clases.

El poder y el miedo en un sistema de dominio
El poder y el miedo son dos elementos dinámicos que juegan un papel fundamental en la dimensión represiva que conlleva una práctica política imperfecta como la vigente a la que, por ingenuidad o ignorancia, una amplia mayoría reconoce como democracia. Una democracia limitada, manipulada y establecida desde el poder como una estrategia para el mantenimiento de eso que llaman “paz social”, tan necesaria para que los de arriba sigan dominando y enriqueciéndose sin poner límites a su avaricia.
El poder y el miedo, como hemos expresado en anteriores ocasiones, se encuentran en relación inversa: a más miedo menos poder y viceversa. Los que ostentan el poder imponen las reglas del juego de los que se manifiestan ante la injusticia y la desigualdad. Es el sistema el que, a través de sus tentáculos (las instituciones políticas, los medios de comunicación y la escuela) determina lo que está bien y lo que está mal. De esta manera, han ganado la baza pacifista. Las protestas se han de llevar a cabo sin violencia, lo que les preserva de cualquier desequilibrio, y les refuerza su poder. Así, el pueblo llano es temeroso cuando incumple las normas impuestas, lo que le resta poder.
Los que tienen el poder tratan de mantener una amplia franja de seguridad para proteger sus intereses y su riqueza. Por lo tanto, cuando barruntan que su poder puede quebrar, no dudan en tomar medidas desorbitadas y desproporcionas a los efectos que algunos acontecimientos pudieran producir, situación a la que estamos asistiendo en estos días.

Los más recientes acontecimientos  
Son varios los acontecimientos que ahora se suman a la ya de por sí deteriorada situación política, económica y social de nuestro país: El proceso judicial de miembros de la Corona, los resultados de las últimas elecciones y la abdicación y relevo del Monarca. ¿Guardan relación unos hechos con otros? Como es habitual, los motivos oficiales que se suelen aludir ante situaciones de cierta transcendencia suelen ser falsos, como está ocurriendo con el cambio de Rey. Nadie se ha creído eso de la regeneración como causa única y fundamental del relevo. En los “mentideros” de la corte se comenta que el “amor” está jugando un importante papel, con el fin de añadir una nota romántica al asunto aunque, en realidad, el comentario se convierte en algo totalmente irrisorio. Un anciano en tan mal estado físico lo que necesita es asistencia sanitaria.
Los medios de comunicación, como siempre al servicio del que tiene más poder, no han analizado con el rigor que se requiere la relación entre esos tres acontecimientos que hemos enumerado.
Como premisa, hemos de señalar que el propio Jefe de Estado, en su alocución de fin de año, no mostraba muestras de abandono, por el contrario nos dijo que seguiría en su puesto. Ahora nos quieren convencer de que una semana después tomó la decisión de abandonar.
A mi juicio, el relevo en la Corona se ha precipitado por los otros dos acontecimientos. El inevitable e inminente procesamiento de miembros de la Monarquía, y las posibles implicaciones directas del Monarca, son motivos más que suficientes para establecer desde el poder una estratagema de esta índole. Si a ello se le añade los resultados de las elecciones del 25 de mayo, que rompen con el modelo político del bipartidismo y la alternancia, es razonable pensar que se cierre el círculo de la manera que se ha llevado a cabo: procesamiento por corrupción-ruptura del modelo político-abdicación. Abdicación consensuada con los miembros del poder real o poder económico, y gestionada por los políticos serviles.
Es posible que los miembros de la realeza procesados por corrupción se libren de las penas correspondientes a los presuntos delitos cometidos. Las leyes están hechas para castigar a la plebe y defender a los poderosos. En ese sentido, como en tantos otros, poco nos distancia del Medievo. Pero, en cualquier caso, cabe esperar que la Institución quede tocada, aunque el titular sea otro diferente.
El otro acontecimiento que ha precipitado el relevo en la Corona es, sin duda, el derrumbe del bipartidismo puesto de manifiesto en las últimas elecciones del mes de mayo. De no variar demasiado el panorama político, ningún partido obtendrá mayoría absoluta en las próximas confrontaciones electorales. Además, tanto PSOE como PP tendrán una considerable caída en número de votos. En resumen, los votos y escaños quedarán repartidos entre un amplio número de grupos. Por lo tanto, este es el momento que les ha parecido más adecuado, con mayorías de populares y socialistas en las Cortes, para el relevo en la Corona.  
En toda esta operación, hay que destacar el sucio papel jugado por Rubalcaba y los suyos. Obligado por el poder a declarar de forma manifiesta su contradicción, renunciando a esa vocación republicana, les ha llevado al extremo del ridículo.


Pero parece que este es el camino. Ante la irrupción de nuevos grupos políticos, que sintonizan en mayor grado con la ciudadanía, intentarán formar los Gobiernos mediante pactos entre PP y PSOE, como algunos elementos a sueldo del gran capital vienen anunciando. Alemania ha abierto la brecha. Estas alianzas, actuales o futuras, son muestra evidente de que el sistema buscará siempre la forma política  más adecuada a los intereses de los que dominan. El acuerdo de gabinete para sacar hacia adelante la ley de abdicación del Rey es un primer paso en esa camaleónica práctica política de estos países que se autodenominan democráticos. Por tanto, hay que ser prudentes a la hora de reivindicar la República, porque el sistema no tiene problemas de adaptación a cualquiera de las fórmulas, para mantener, como ahora, la desigualdad y el poder en manos de unos pocos.

miércoles, 28 de mayo de 2014

CRISIS SÍSTEMICA Y DERRUMBE DEL MODELO POLÍTICO

El sistema  socioeconómico actual se sustenta, básicamente, sobre tres pilares: el modelo político, el modelo educativo y cultural y las técnicas alienantes para distraer y embelesar a las masas de su realidad (pág. 40, http://www.bubok.es/libros/193055/EN-LOS-LIMITES-DE-LA-IRRACIONALIDAD-analisis-del-actual-sistema-socioeconomico). Cuando alguno de estos tres elementos se tambalea, como es el  caso, se intenta reforzar los efectos de los otros dos, con la intención de salvar los restos del naufragio.  El otro día escuché en algún medio que el fútbol era la religión del siglo 21 (sic), y motivos no le faltan, solo hay que observar los últimos acontecimientos futbolísticos, donde las más altas instancias de dos países, España y Portugal, estaban presentes en las gradas de “honor”. Por si fuera poco, tenemos un campeonato mundial a la vuelta de la esquina. En lo educativo, los recortes, la vuelta al pasado y, en general, la usencia de una tecnología educativa que permita definir procesos formativos y el desarrollo intelectual de niños y jóvenes, redundan en una nefasta e intencionada formación. Enajenación mediante técnicas alienantes y sometimiento y obediencia a través del paso por la escuela y la universidad son los instrumentos que tratan de paliar el derrumbe del modelo político.
Lo que llaman crisis va más allá de lo netamente económico. Nos atrevemos a decir que va más allá, incluso, de una crisis global del sistema de producción capitalista, aunque para entendernos utilicemos el término como recurso lingüístico. Nos unimos a quienes dicen que lo que nos está ocurriendo forma parte de la evolución propia de la especie; que el capitalismo no se fundó y, en consecuencia, no es posible refundarlo en una situación de agotamiento como la que padecemos.
No es fácil averiguar la relación causa-efecto entre la agonía del sistema y el derrumbe del modelo político. Lo que si podemos asegurar es que ahora van de la mano. Al debilitamiento progresivo de la actividad productiva y comercial, a la aparición del mercado del dinero, al enorme paro, a la desigualdad extrema, a todo esto, como elementos fundamentales del sistema en estos momentos, le acompaña el descredito de la práctica política al uso como una pieza más de contención y engaño para mantener un sistema de clases.
Centrados en el caso de este país nuestro, hemos comprobado cómo se diluye el voto en las elecciones europeas del presente mes, rompiendo con el modelo de alternancia bipartidista. Algo parecido ha ocurrido en los demás países de la UE, siguiendo la pauta iniciada en las últimas elecciones alemanas, y forzando a la formación de una coalición de gobierno entre conservadores y socialdemócratas.
Las dos formaciones, de momento, más grandes en cuanto a número de votantes, PSOE y PP, constituyen el soporte político que el sistema necesita. Cuando las distintas opciones políticas no ofrecen modelos sociales y económicos claramente diferentes, no constituyen alternativas válidas. Cuando esas opciones, abierta o subrepticiamente, asumen el mismo sistema económico y la misma organización social, y se soportan sobre ellos, se burlan de los ciudadanos, abusan de su ignorancia (generada intencionadamente), vacían de contenido cualquier atisbo de auténtica democracia y convierten la política en un simple mercado. Y este juego parece que ha tocado techo.
En algunos países las formaciones de corte fascista han incrementado de forma alarmante el número de votos, llegando incluso a ser la fuerza más votada, como es el caso de Francia, por ejemplo. Afortunadamente, en España, a la vez que en Gracia, la grieta, como ellos mismos dicen, la han protagonizado grupos que ofrecen una verdadera alternativa social y democrática.
En esta última cita electoral, el voto se ha fraccionado tanto que, de ser así en el caso de unas elecciones generales al Parlamento, la complejidad para formar Gobierno sería tal que podría llevar a una situación de ingobernabilidad. En este caso, ni la unión de las dos mayores formaciones suman el 50% de los votos.
Sorprendentemente, irrumpe una nueva formación con el nombre de Podemos, creada hace tan solo cuatro meses. Un grupo sin apenas estructura, ni dinero, pero que, a pesar de ser desconocidos por amplios sectores sociales, han obtenido casi un millón y medio de votos, convirtiéndose en la cuarta fuerza política, y la primera en sitios tan emblemáticos como Rivas Vaciamadrid, feudo de IU hasta ese momento.
Un grupo que alienta a una juventud que parecía indiferente ante los partidos de corte tradicional. Y no sólo a esa juventud que quiere ver cosas nuevas en política, sino también a todas aquellas personas de talante progresista que han elegido la opción de la abstención como medida de protesta ante una práctica política que se dedica a defender los intereses propios y los de los ricos.

Ahora, sus militantes se han convertido en presa de los medios de comunicación y están en el punto de mira de esos “tertulianos” trasnochados, adalides de la más rancia tradición. Sin disponer de muchos más datos, a mí me parece que se inicia una nueva etapa en el terreno político con lo que pudiera ser un imparable crecimiento de Podemos. Un crecimiento inevitable si no les cortan el paso, cosa que intentará el poder con todos los medios a su alcance. Sus dirigentes deben analizar con talento y prudencia la aproximación a otros grupos políticos de corte convencional, y me refiero en concreto a IU. Su campo de acción deben buscarlo entre aquellos que han optado por la abstención activa, en los movimientos sociales no adscritos a grupos políticos y, en general, en los sectores sociales más desfavorecidos. Desde estas breves líneas, y con todos nuestros mejores deseos,  auguramos un futuro de éxitos crecientes a Podemos.  

miércoles, 12 de febrero de 2014

ACERCA DE LA CONCIENCIA

Se dice que nuestra especie es la única que es consciente de su propia existencia y de su relación con el entorno, pero: ¿hasta dónde alcanza ese conocimiento? Ser consciente de tu propio ser, de tu existencia es algo tan elemental como la ambigua e incompleta definición del término. Limitar la conciencia a ese sencillo reconocimiento existencial nos sitúa en la frontera con otras especies que forman parte de ese amplio grupo de los primates, porque también dicen que algunos monos se reconocen cuando se miran en un espejo.
La conciencia es una variable, por lo que, aunque con dificultad, sería posible elaborar una amplia taxonomía de hombres y mujeres con diferentes niveles de ella. Bien entendido que tener un nivel mayor o menor de conciencia no exime de derechos u obligaciones a todos y cada uno de los que nos agrupamos en sociedades como la nuestra, o en otras diferentes.
La conciencia individual se va desarrollando a lo largo de la vida. De niño no se tiene noción del principio o fin de la existencia de uno mismo, por ejemplo. Poco a poco la persona va adquiriendo el conocimiento sobre su existencia y el papel que juega en su entorno familiar y social. Por alguna causa, a la que luego haremos referencia,  el desarrollo de la conciencia toma uno u otro camino, o adquiere una dimensión más o menos amplia.
Es muy complicado conocer con exactitud el nivel de consciencia de cada uno de los individuos que configuran una sociedad. Cuando se habla de ello no queda más remedio que referirse al nivel medio, o nivel de conciencia de la mayoría. Sin embargo, no todos nos encontramos en ese gran grupo, o en ese grado medio de consciencia. Es conveniente destacar que una parte relevante de la humanidad se desmarca de la mediocridad, escapando de las garras de los que nos dominan y marcan la pauta que a ellos les interesa mediante los mecanismos e instrumentos en su poder.
Aquellos que dominan se aprovechan de la superstición y del miedo de la inmensa mayoría para conducirles por el camino que les marquen. Así las cosas, podemos establecer, grosso modo,  dos niveles diferentes de consciencia. Por un lado, las masas que se impregnan de la ideología dominante, se dejan llevar por los que otros deciden y, por lo tanto, son víctimas del engaño. Por otro, y este, a mi entender, es un grupo bastante heterogéneo, son aquellos a los que ya hemos hecho referencia y que son capaces de pensar por ellos mismos, y son conscientes, aunque en distintos grados, de la realidad en sus múltiples dimensiones.
K. Marx decía que “no es la conciencia la que determina la vida, sino la vida la que determina la conciencia" (La ideología alemana). Estamos completamente de acuerdo con la segunda parte. El actual sistema de explotación capitalista no sólo marca el desigual reparto de la riqueza, sino que determina la escala de valores, y permite que los que dominan impongan su ideología. De esta manera, esa mayoría social se encuentra alienada. Se deja conducir y no son capaces de cuestionar el sistema que les margina y les explota.

Sin embargo, no estamos de acuerdo, en su totalidad, con la primera parte: “no es la conciencia la que determina la vida”. De ser  así, estaríamos condenados a vivir en un único modelo a perpetuidad. Si bien es cierto que esa inmensa mayoría nunca será capaz de indagar o buscar nuevos modelos y nuevas actuaciones, aquellos con un grado de conciencia mayor han intervenido, o podrían seguir interviniendo, para iniciar nuevos caminos, nuevas vías hacia una forma de vida más racional. Pero es indiscutible que sin la intervención de la mayoría cualquier cambio es imposible, a pesar de que surgiera un agente transformador formado por aquellos con mayor nivel de conciencia.
Bien es cierto que, examinando la historia, nunca se ha consolidado una situación socioeconómica, cultural y política acorde con el pensamiento y el deseo de los que buscan, o han buscado, un mundo más humano y más racional. El único hito histórico lo marca la Revolución Bolchevique. Pero, por unas u otras circunstancias, hemos asistido al derrumbe de lo podría haber sido otra forma de vida. Después del examen de la historia no tenemos más remedio que concluir en que la causa final de nuestra errática trayectoria es la inmadurez de una gran parte de los individuos que conforman esta especie nuestra. Inmadurez intelectual que es el origen de esa ausencia de conciencia, prueba inequívoca de que, en su mayoría, no estamos aún preparados para vivir en armonía e igualdad, y con respeto al medio en el que nos movemos.
En lo concreto, diremos que, bajo la presión del poder real, para esa mayoría social pasan inadvertidas situaciones que determinan esta forma de vida, por lo que se hace complicado iniciar un cambio de rumbo. Son hechos que se asumen sin la menor discusión, aunque perjudiquen notablemente a los más débiles. El rechazo a la actual situación debería comenzar por tomar conciencia de hechos que tanto daño están haciendo, como, por ejemplo, son: a) lo que llaman iniciativa privada que se traduce en que el trabajo está en manos de unos cuantos que buscan su propio beneficio; b) que el poder político es una barrera de contención para proteger al poder real, es decir, las transformaciones no vendrán dadas por el cambio político; c) que, en consecuencia, la actual práctica democrática es sencillamente una estrategia del poder real para contentar y calmar a las masas.  

A pesar de ello, ante la injusta e irracional situación vivida ahora en países como el nuestro, se vislumbra un rayo de esperanza que se centra en el rechazo al actual modelo político. La abstención va en aumento año tras año. Eso no es todo, pero algo es algo.   

lunes, 13 de enero de 2014

A MODO DE RESUMEN

Con motivo de la convocatoria de la huelga general del 29 de marzo de 2012, escribí un artículo para Nueva Tribuna, diario en el que periódicamente publicaba, pero ese artículo fue censurado y no lo publicaron. Eso puso fin a mi colaboración. Desde ese momento rechazaron todos los envíos que les hice: ¡Viva la libertad de expresión! A partir de entonces decidí cambiar de rumbo, y no volver a elaborar más escritos de ese estilo, anunciando, tal como señalé, “un punto y seguido”. “Punto” por la interrupción impuesta por NT, pero “seguido” porque mi intención era seguir escribiendo, aunque de otra forma y en otro estilo. Sin embargo, el Blog que había iniciado unos meses antes, y el interés de otros diarios por mis escritos, me dieron pie para seguir en la misma línea y continuar así hasta la fecha.
Motivos e ideas no han faltado, ni faltan, para seguir publicando artículos. A veces los “proyectos” se han acumulado, y ha sido necesario tomar notas hasta agotar páginas y páginas, aunque de manera un tanto desordenada. Al día de hoy son varias decenas de artículos los que están pendientes de desarrollo, pero, tal vez (o sea seguro) esos escritos se queden en simples Post de mi Blog. No tengo demasiado interés en compartirlo en las redes sociales. Por cierto, éstas se hacen ineficaces para la comunicación de reflexiones o asuntos tratados con seriedad y profundidad. Las redes, sobre todo Twitter, tan de moda y uso entre políticos y gentes del famoseo, se han convertido en mensajeras de la frivolidad, de la descalificación de otros y de propaganda personal de sus titulares. En ningún caso utilizaré más veces el correo electrónico.

Ahora sí que habrá una inflexión, lo que no quiere decir que lo deje todo. Las razones por las cuales tomo esta decisión intentaré exponerlas a continuación. Tal vez, algunas de las ideas, propuestas o razones, como algunos me han manifestado, se hayan repetido, aunque, en defensa propia, he de decir que en contextos diferentes con títulos distintos.  Ese afán por intentar llegar a la médula, a la causa última, al núcleo del problema, me ha obligado a funcionar en forma de espiral, manejando aquellas ideas preconcebidas, aquellas de partida que me han permitido elaborar un montón de páginas, y las que han ido naciendo a raíz de esa especie de investigación. Tal vez, una lectura rápida y aislada de cada escrito haya llevado al “cansancio” de aquellos que han recorrido el camino junto a mí. Es esta una de las razones, aunque no la principal, por las que tomo esta decisión. Sin embargo, desde este mismo momento quiero agradecer a todos aquellos y a todas aquellas que me han enviado sus comentarios, tanto de apoyo como críticos. La intención de difundir mis reflexiones no ha sido otra que compartirlas con aquellos y aquellas que considero afines con mi pensamiento. Espero que de algo haya servido. Desearía que, antes o después, hayan hecho el mismo recorrido que yo. En el terreno de lo anecdótico (al menos así quiero definirlo) dos personas que recibían mis artículos me pidieron de manera explícita que les eliminara de la lista de receptores. En un caso, sé que mis críticas al sistema y a los políticos (sobre todo al PP) le sacaban de quicio, según sus manifestaciones. En el otro caso, desconozco los motivos.   

La razón fundamental de este giro hay que buscarla en la culminación de un proceso a través del cual he llegado a entender, con meridiana claridad, las claves que justifican este tipo de vida que nos han preparado los que nos han dominado, y los lacayos que les parapetan, así como el poco margen de maniobra para cambiarlo. Tipo de vida, o sistema socioeconómico irracional, injusto e inhumano. Sistema agotado, lo que ha dado origen al desmadre actual, por eso cada vez son más necesarias normas más represivas, como lo es esa ley de seguridad ciudadana en ciernes, por lo que pudiera pasar, porque los poderosos no están dispuestos a "apearse del burro". Ese sistema se ha convertido en un fenómeno con vida propia, pero sin “materia gris”, que no hace fácil la manera de reconducirlo aunque sólo fuera para llevarlo a tiempos pasados donde la producción, la actividad productiva, era la que daba sentido a la organización social. La progresiva desaparición de la relación trabajo-capital (que origina un desempleo galopante) y el surgimiento de un mercado del dinero han dado al traste con aquel razonable, aunque injusto, equilibrio entre ricos y pobres de décadas anteriores. Tan imposible es el cambio a mejor que toda esa proliferación de movimientos sociales, y tantas y tantas manifestaciones, huelgas o, en general, acciones de carácter reivindicativo no tienen eficacia alguna, o una eficacia insignificante y desproporcionada al esfuerzo que se lleva a cabo. Por ser éste un factor de enorme importancia, más adelante, en el último apartado, insistiré en este asunto, aportando algún dato más.

Evidentemente a la hora de ponerme a escribir sobre estas cosas, partía de un ideario, de unas ideas que pretendía compartir con hombres y mujeres de ese sector social en el que me encuentro, o al que yo creo pertenecer. Pero el esfuerzo por llegar a descubrir las razones por las cuales este tipo de sociedades funcionan de esta manera, me ha permitido añadir otras que antes formaban parte de una nebulosa, de unas ideas sin matizar, o que simplemente estaban por descubrir en su totalidad. Por eso, quizás, haya sido yo mismo el receptor más beneficiado de mis artículos.
Sería muy extenso expresar en detalle todo aquello que llevaba en la “mochila” antes de comenzar a escribir estos 72 artículos que he hecho públicos a través de redes sociales, de mi propio Blog, de diarios digitales o a través del correo electrónico. Sólo decir que sin ser un ortodoxo comparto los principios básicos del materialismo histórico. Desde hace bastante tiempo, descubrí que la “historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases”. Que el deseo de dominio, y su puesta en práctica, ha sido el eje en torno al cual se han establecido las relaciones sociales. Que el poder y el miedo caminan en relación inversa; que el miedo es una de las armas más poderosas de los que dominan para mantener su situación de privilegio. Que la democracia, este amago de democracia, es una estrategia del poder económico para contener a las masas. Que el parlamentarismo en un sistema como este es una fachada burguesa para la dominación de clase. Que los gobiernos “títere” se convierten en el gabinete de gestión de la clase dominante. Que las leyes son un instrumento en manos del poder para controlar y reprimir a la “plebe”, de su aplicación escapan los corruptos y los estafadores. Y tantas otras cosas que excluyo porque están recogidas en los artículos anteriores y en algunos de los textos más amplios, que están publicados en páginas de Internet.

A pesar de ser un simple aficionado, sin apenas trayectoria literaria (o lo que por tal se entiende), he utilizado varios estilos para describir mi pensamiento. El estilo periodístico, el ensayo, el relato/cuento, los aforismos, los silogismos y los axiomas han sido algunas técnicas que han dado forma a mis artículos. La verdad es que, desde el rigor y el compromiso,  me he divertido, y pienso seguir divirtiéndome.

Por último, recojo algunos párrafos que me parecen significativos. Por simple elección, se centran en la inquietud por encontrar las causas por las que los hechos y los acontecimientos trascurren de esta manera, en la necesidad de emplear un método o una herramienta para el análisis y en algunos de los descubrimientos que han ido apareciendo a lo largo de toda esta trayectoria.

La búsqueda de la causa última, o el origen de todos nuestros “males”
En ese afán por descubrir los motivos por los que esta especie ha llegado a la actual situación, escribí esto:
“Quienes intentamos poner algo de luz, y combatir la manipulación y la mentira, abordamos el análisis y la denuncia desde todos los ángulos posibles, procurando acercarnos lo mejor que podemos a la realidad que vivimos, y a sus causas. Pero, tal vez, ese esfuerzo no permita nunca hacer ese diagnóstico preciso que el autor desearía. Quizás ocurra como en matemáticas con el asunto de las asíntotas: la función sólo se une con la asíntota en el infinito. Es difícil dibujar con precisión el panorama actual, describir el proceso por el que hemos llegado hasta aquí o descubrir la causa última que ha dado lugar a los desatinos que ahora nos acosan. Aunque se profundice en todos esos factores, e, incluso, se llegue a un pronóstico, siempre quedará la duda de si hemos acertado. Para darle seriedad al análisis es conveniente huir de la simple opinión, y trabajar con un soporte científico más riguroso”. http://ajgilpadilla.blogspot.com.es/2013/03/aunque-cueste-asumir-la-realidad.html

La necesidad de un método para razonar o inferir
Para llevar a cabo un examen serio de todas esas dimensiones (estudio o examen riguroso del sistema, o otras) es imprescindible una herramienta, un método que permita razonar e inferir con rigor. Es necesaria una verdadera,  y particular, “tecnología” de la información, de la comunicación y del estudio de sociedades como la nuestra.
(...)
 En mi caso, el método, a la hora de escribir,  se basa en la observación, el análisis y el razonamiento inductivo, tres capacidades que hay que poner en marcha cada vez que aparece una idea o un acontecimiento dignos de ser tratados. Por una parte, mediante el análisis del actual sistema, por ejemplo, es posible descomponerlo en las diferentes estructuras que lo configuran, buscando las causas que originan los comportamientos o hechos que se producen en cada caso. Además, para hacer un pronóstico, es necesario observar la situación actual, su evolución desde un tiempo atrás y comprobar, de forma razonada, si hay o no hay elementos que puedan modificar esa evolución

La razón, o causa última
Ya en los primeros apuntes o notas que iba tomando hace años, y que formalicé en “En los límites de la irracionalidad”, aparecía la inmadurez de nuestra especie como la causa última por la que hemos llegado a esta situación de desigualdad, injusticia y, en suma, de sin razón. http://www.bubok.es/libros/193055/EN-LOS-LIMITES-DE-LA-IRRACIONALIDAD-analisis-del-actual-sistema-socioeconomico, como algunos saben es un trabajo de análisis en el que la inmadurez intelectual es la pieza central del texto.

(…) la codicia es el resultado de una sucesión de causas que enraízan en la propia naturaleza de nuestra especie. Esa codicia, ese afán de enriquecimiento, surge del miedo y de la inseguridad que nace de la pobreza humana que, a su vez, es fruto de la inmadurez intelectual. En orden inverso, la sucesión, de origen a final, es la siguiente: inmadurez intelectual-pobreza humana-miedo e inseguridad-codicia.
Cabe establecer otras escalas para justificar otros comportamientos como son la aceptación incondicional de la mentira, la confusión entre lo que se desea y lo que es posible, la insolidaridad, la ausencia de conciencia, el maltrato medioambiental y el de los animales, etc. Pero la causa final siempre es la misma.

Algunos descubrimientos, fruto del análisis de algunos años
A lo largo de todos estos escritos, tomando el estado actual del sistema como elemento central del análisis, he ido descubriendo algunas de las razones por las que las cosas han trascurrido de la manera que lo han hecho. A título de ejemplo:

a) Principio y fin del estado de bienestar:
Ese estado de bienestar del que ha “gozado” una buena parte de la sociedad ha tenido lugar en el punto álgido de la actividad productiva, por el exceso de ganancia de la clase dominante, llevando a cabo una serie de concesiones que permitían mantener a los patronos la necesaria estabilidad para poder seguir enriqueciéndose, y, además, mejorar la formación y salvaguardar la salud de los trabajadores, tratándoles a estos como pura mercancía. No nos engañemos, el esfuerzo e, incluso, el sacrificio de los más luchadores han obtenido un rendimiento limitado, sin despreciar de forma rotunda su eficacia.
(…)
Ahora, cuando el sistema se va trasformando, y el capital no requiere apenas fuerza de trabajo, no es necesario mantener esos servicios porque a los poderosos no les importa la salud y la formación de amplios sectores que antes tenían fácil acceso a ellos.

b) La sociedad asume de forma incondicional que el empleo es cosa de particulares.
La desigualdad entre unos y otros individuos de una misma sociedad es un hecho irracional de orden superior. El principal motivo por el cual esto es así se debe a la aceptación incondicional de que son unos cuantos, los patronos, los únicos que pueden generar el empleo de una masa trabajadora. Este es uno de los hechos más aberrantes porque el objetivo de esos “empleadores” no es otro que su propio enriquecimiento personal.

c) La ineficacia de los movimientos sociales
En varios artículos o Post de mi Blog se justifica la ineficacia de tantas y tantas acciones que se están llevando a cabo a lo largo del territorio. Sin embargo, en ninguno de ellos hemos indicado, de forma concreta, que hay dos acontecimientos por los cuales esas acciones no surten efecto: En el terreno histórico el derrumbe de la URSS.; en el de la ignorancia, la creencia en el falso modelo político. Los Gobiernos se legitiman con las urnas. La pérdida del miedo al contagio y la farsa de esta “democracia” han dado lugar a una pseudo estabilidad social que impide cualquier tipo de trasformación. A la ineficacia de los movimientos sociales le he dedicado un artículo completo, además de múltiples referencias en otros: http://ajgilpadilla.blogspot.com.es/2013/02/por-que-las-acciones-que-hoy-dia-se.html




martes, 7 de enero de 2014

UNA FORMA DE VIDA BASADA EN LA IRRACIONALIDAD, LA MENTIRA, EL ABSURDO, EL MIEDO Y LA CONFUSIÓN


La razón, la racionalidad o el razonamiento, es una facultad humana cuyo adecuado uso  nos debiera distinguir de otras especies. Sin embargo, la razón, al contrario de lo que pareciera natural, en las últimas décadas, ha ido perdiendo, de formas progresiva, sus verdaderas señas de identidad, tanto en la propia expresión verbal como en su puesta en práctica,  hasta alcanzar aquello que pretendían quienes siempre han estado más mermados de ella: los límites de la sin razón o de la irracionalidad. Ahí nos encontramos sin que se vislumbre un repunte de ese estado de anorexia intelectual que padece gran parte de los individuos que conviven en sociedades como esta nuestra.
El maltrecho término razón ha sido tan castigado que en psicología se dice que es un “error cognitivo” el hecho de querer tener siempre la razón. Peor aún en psiquiatría: “tener razón” está considerado como un tipo más de neurosis. Evidentemente el error cognitivo y el querer tener razón son dos deformaciones, con el mismo origen, del verdadero uso de esa potencial facultad.
Por un lado, los movimientos revolucionarios o la izquierda formal proclaman la justicia y la igualdad, pero nunca se han preocupado de reivindicar la racionalidad, o de luchar contra la sinrazón establecida para beneficio de unos pocos. Por otro, la “intelectualidad formal u oficial”, los “expertos” o los voceros que, día tras día, nos castigan en los medios de comunicación, tal vez por carecer de ella, jamás han hecho uso de esa capacidad, siendo sustituida por la conjetura, la opinión sin fundamento, el disentimiento improvisado, el vano comentario o el “yo creo”, despreciando el pensamiento crítico y constructivo, el debate serio o el análisis hecho con rigor, fruto, todo esto, del correcto uso de la razón.
De esta manera se ha ido fraguando una forma de vida contraria a lo racional por cuyo motivo el miedo, la mentira, la confusión o el absurdo se han apoderado de amplias capas sociales. Parafraseando a K. Marx, cuando anunciaba que "no es la conciencia la que determina la vida, sino la vida la que determina la conciencia", pensamos que es la forma de vida la que determina los valores y el uso de las capacidades intelectuales -y, por supuesto, también la conciencia- de los individuos que forman una sociedad.
De esta manera, esa sociedad se hace conservadora y asume y admite cualquier cosa que emane de los centros u órganos de poder. En las páginas 45-46 de http://www.bubok.es/libros/193055/EN-LOS-LIMITES-DE-LA-IRRACIONALIDAD-analisis-del-actual-sistema-socioeconomico, se recoge una relación de algunos hechos irracionales aceptados, expresados con carácter universal.

En lo concreto
Por su importancia o actualidad, quiero hacer mención ahora a situaciones irracionales concretas que se derivan de algunos de esos hechos aceptados. La desigualdad entre unos y otros individuos de una misma sociedad es un hecho irracional de orden superior. El principal motivo por el cual esto es así se debe a la aceptación incondicional de que son unos cuantos, los patronos, los únicos que pueden generar el empleo de una masa trabajadora. Este es uno de los hechos más aberrantes porque el objetivo de esos “empleadores” no es otro que su propio enriquecimiento personal. Otro elemento de desigualdad es la aceptación del enriquecimiento de elementos que el propio sistema utiliza para embrutecer a las masas. Se trata de los sueldos de deportistas, actores, cantantes, banqueros, gestores de fondos, etc., haciendo bueno el principio de la instrumentalización según el cual a cada individuo o a cada grupo social le corresponde una asignación monetaria, o una recompensa, que es función de la posibilidad de instrumentalización que el sistema puede hacer de él para alienar o adormecer o, en suma, para mantener o incrementar la situación de desigualdad entre ricos y pobres. Hace poco me llegó el mensaje en el que decía  que el programa más visto de TV en nuestro país es “Sálvame” (de Telecinco), el libro más vendido el de Belén Esteban y el disco más vendido el del hijo de la Pantoja (alias “Paquirrín”). Y perdón por la vulgaridad, pero la cosa es así.
A ello hay que sumar la creencia de que los “males” que aquejan a este tipo de sociedades lo pueden remediar los políticos, sin que se indague lo más mínimo en la función encomendada por el poder económico a esta casta o sector privilegiado.
El deterioro colectivo de la razón, como capacidad básica, es tan elevado que se ha eliminado por completo la posibilidad de reacción ante casos de inmoralidad y corrupción tales como el que afecta a la familia real, al partido en el gobierno o a algunos dirigentes empresariales. Los individuos se convierten en meros espectadores cuando los medios ofrecen información de estos asuntos, es como si se tratara de una simple retransmisión deportiva. La información, sea de lo que sea, es totalmente “fungible”: se consume, se esfuma…
Lo que se nos muestra día a día en los medios no requiere explicación, ni siquiera interpretación. Es un esquema claro y evidente del funcionamiento de este modo de vida, pero la anestesia es tan brutal que se pueden permitir contar los acontecimientos de la manera más descarnada posible.
Llegados a este punto, la intervención de los más inquietos ya nada puede conseguir para mejorar lo que vivimos. El fenómeno ha adquirido tal volumen que nos encontramos a la deriva, sin rumbo; ni los que dominan saben como salir de tal situación. ¿Será el determinismo, y solo él, el protagonista de los posibles cambios que puedan acontecer en el  futuro?

Una nota de esperanza
Sólo en las mentes de unos pocos se ubica una forma de vida diferente, basada en el ejercicio de la razón. Una vida en la que la represión, el miedo y la mentira no sean los pilares fundamentales de la convivencia. Un mundo sin dominados y dominadores. Una vida sin desigualdad extrema. Una forma de reparto del trabajo organizada desde los órganos centrales de una administración compartida por todo el pueblo. Un modelo político radicalmente opuesto al vigente en esto que llaman “democracia”. Un modelo educativo que nada tenga que ver con lo que tenemos, que permita el desarrollo intelectual y no la inútil adquisición de contenidos. Un modelo cultural participativo, y no una industria o un comercio en los que los ciudadanos son meros espectadores, y unos cuantos se enriquecen. Una sociedad en la que desaparezca la inseguridad y la incertidumbre, en la que los comportamientos cívicos y solidarios no requieran de normas o leyes represivas. ¿Cuánto tiempo tendremos que esperar para que este pensamiento se generalice, o que al menos sea un sueño? Freud pensaba que los sueños son la antesala de la realidad futura. Sería preferible que fuera el ejercicio de la razón de los humanos el que propiciara un cambio a mejor, y no las leyes de carácter casual o mecánico.






martes, 26 de noviembre de 2013

LA DICTADURA DE LAS URNAS (Un asunto netamente político)

Participar en democracia es algo más que ser sujeto pasivo durante los cuatro años de cada legislatura, es decir, durante todo ese tiempo que va de una a otra convocatoria electoral. Ser demócrata es algo más que ser elegido en una lista en la que un determinado partido político te ha colocado, atendiendo a criterios puramente endogámicos. Ser demócrata es, en esencia, poseer unos valores entre los que impere la igualdad y la justicia. Ser un verdadero representante del pueblo es estar en conexión directa con los que te han elegido, defender los intereses de la mayoría y estar dispuesto a dejar la representación cada vez que te lo pidan los que te han elegido, o cuando no seas capaz de cumplir con tus promesas. Una democracia es aquella en la que la voz del pueblo sea su razón de ser, en la que los ciudadanos tengan participación directa. Para que lo entandamos bien, la democracia, expresado sin rodeos,  es todo lo contrario a lo tenemos en países como este nuestro.
En este engendro de representación política que tenemos, por lo que se ve, cabemos todos: desde los demócratas que desean un modelo auténtico de representación y participación hasta los del PP. Desde este mismo momento, yo me pronuncio en contra de la “democracia” de los “peperos”. Estos, que nunca fueron demócratas,  hacen uso del engendro para acceder al poder político, aupados por los verdaderamente poderosos, y elegidos por una masa ignorante, fanática o distraída. Los medios de comunicación juegan un importante papel, distrayendo, embelesando, enajenando y embruteciendo a los que se prestan a ello, es decir, a una buena parte de los votantes.
Por lo que parece, 186 diputados legitiman al PP para hacer y deshacer a su antojo, o al antojo de sus “amos”, los que tienen el poder real. Después de toda una campaña de desprestigio del anterior Gobierno, en la que los mass media fueron pieza clave,  el desgaste y los ataques permanentes, de la por entonces oposición,  dieron sus frutos.
El agotamiento del sistema socioeconómico queda, de esta forma, resumido en un simple cambio de Gobierno, como si esto fuera la panacea, la solución a los graves problemas que origina el final de una larga etapa, derrumbe que no se repara con el mero cambio de signo político de los gobernantes. Una significativa e ignorante parte de los votantes otorga al PP la tan buscada victoria. Sus acomplejados y frustrados dirigentes logran lo que tanto anhelaban. Por fin su rancia y reaccionaria posición política se materializa en una mayoría absoluta.  ¡Ay de los pobres “diablos” que ahora se arrepienten de haberles votado!
Estos, los del PP, nunca han sido demócratas, pero como las cosas funcionan de esta manera, se sienten ahora dueños y señores de la democracia. Se sienten los más demócratas de mundo. Pero, repito, yo no formo parte de ese juego.
Después de esa aplastante victoria, de su victoria: ancha es Castilla. “Ahora se van a enterar estos”, parece que han pensado: ¿pensado? Tengo mis dudas si piensan o simplemente se dejan llevar por los de arriba y por sus propias ambiciones y espurios deseos. Además, la abundancia de votos les sitúa en una favorable situación para encubrir esa enorme corrupción que vienen arrastrando desde su anterior “asalto al poder”, pero que, ahora, queda eclipsada porque han ganado y tienen poder para camuflarla con el engaño y con todos los instrumentos jurídicos a su disposición y servicio. Ahora tienen fuerza para combatir y limpiarse de toda esa mierda en la que están inmersos.
Después de conseguir lo que buscaban con el engaño y el abuso de una sociedad ingenua y, en gran medida, ignorante, se convierten en dictadorzuelos a imagen de quien fuera su referente político. Leyes a mansalva para eliminar algunas ventajas sociales aprobadas por los socialistas en las dos anteriores legislaturas. Educación, sanidad, prestaciones sociales y reformas laborales son las presas principales de una política de radicalización social, de una marginación  de los más débiles. Por si fuera poco, los avances en cuanto a la libertad, como es el caso del aborto voluntario, quedan cercenados. El colmo de la represión será plasmado en una norma que llaman de “seguridad ciudadana” que nos arrastra a tiempos tenebrosos. ¿Alguien se ha puesto a pensar, por ejemplo, en lo que supone una sanción administrativa de 600.000 €? ¿Alguien sabe quiénes son los que pueden pagar esa enorme cantidad de dinero? ¿Qué harán? ¿Nos embargarán lo mucho o poco que tenemos? En fin, una locura. Pienso que nos están preparando para un futuro negro en el que convivirán ciertos sectores sociales privilegiados con una mayoría subyugada y miserable, ahora silente.
En suma, su “democracia” convertida en una  dictadura de las urnas no es la democracia del pueblo, desde luego no es la mía. Ahora muchos y muchas comprobarán que no es lo mismo PP que PSOE, después de haber torpemente coreado: “la misma cosa es PSOE que PP”. Y no es que yo quiera defender a los socialistas, que no sé que podrán hacer después del desaguisado que estos están ocasionando, si es que alguna vez vuelven a gobernar. Mi democracia no es esta, por eso mi opción en la actualidad, la más democrática, es la abstención, y mi trabajo el de participar, de la mejor manera que pueda,  en la elaboración de una alternativa que verdaderamente responda a las necesidades y deseos de todos y, especialmente, de los más necesitados, con todos los impedimentos que eso pueda conllevar.




jueves, 21 de noviembre de 2013

UN MÉTODO PARA ABORDAR EL ESTUDIO DEL SISTEMA (u otros asuntos de interés) (Necesidad de una “tecnología” para la comunicación, y el estudio del sistema y de la historia)

Siempre ha habido hombres y mujeres, mujeres y hombres, que, a lo largo de la historia, han intervenido, e intervienen ahora, en el estudio de asuntos de mayor o menor importancia, a través de la escritura, la exposición verbal, el debate o la simple discusión. Las nuevas tecnologías físicas (radio, TV, ordenadores, etc.) aplicadas a la comunicación favorecen y dinamizan toda esa actividad. Esta aparente facilidad para la comunicación permite que prolifere la información sin que se puedan establecer límites en la libertad de expresión, ni fronteras. Pero esa facilidad para comunicar tiene graves inconvenientes porque tal abundancia de escritos, debates (la mayoría de las veces pseudodebates), tertulias, charlas, conferencias, coloquios, etc., exige una tarea de selección y de clasificación, capacidades que por ausencia o por dejadez no se practican. Así, nos encontramos cada día con una ingente cantidad de datos, noticias, artículos, comentarios, etc., que se nos muestran a través de tantos y tantos medios. Una vía de comunicación, de uso fácil y frecuente, son las llamadas “redes sociales”. Tal vez esta forma de relación merezca un exclusivo tratamiento, pero sólo decir aquí que lo que van buscando los “socios” adscritos a estas redes, es que se les escuche, aunque quizás esto también ocurra en todos los demás casos. Por otro lado, la pretensión de acaparar cuantos más “amigos”, seguidores o participantes mejor, invalida la comunicación. Es esta la gran contradicción de esa forma de comunicación: “tengo muchos amigos, pero soy incapaz de saber lo que me cuentan cada uno de ellos, o de llegar a todos ellos”, podría ser una forma de expresar lo que allí ocurre.
En estos tiempos, es muy difícil distinguir el grano de la paja, requiere tiempo y paciencia seleccionar trabajos que, en la línea del pensamiento (oficial o crítico), den continuidad a ilustres que nos han dejado su legado, desde Platón a J. Saramago, pasando por Ricardo, K. Marx, Descartes, E. Fromm y tantos otros. La comercialización del pensamiento y de la palabra,  y la abundancia de textos o la comunicación verbal, han corrompido una actividad tan importante y humana como es la de poner en manos de otros el fruto del esfuerzo por interpretar la historia, la vida y las relaciones sociales, por ejemplo. Capítulo aparte requiere la proliferación de  tertulias y tertulianos, un instrumento de manipulación y engaño en manos del poder real (http://ajgilpadilla.blogspot.com.es/2013/08/tertulias-y-tertulianos.html).
En todo ese totum revolutum se mezcla el discurso razonado con la mera opinión como si de la misma cosa se tratara. De hecho, los diarios escritos y digitales denominan opinión a la sección en la que aparecen desde el riguroso análisis hasta la simple conjetura. Más de una vez les he recomendado a los responsables que cambien el nombre de ese apartado para que no haya lugar a dudas y se clarifique lo que allí aparece. En consecuencia, es necesario separar la opinión, la conjetura, el disentimiento, la improvisación o el vano comentario del estudio o examen riguroso de la historia, de la actual forma de vida o del sistema socioeconómico vigente.
Para llevar a cabo un examen serio de todas esas dimensiones (u otras) es imprescindible una herramienta, un método que permita razonar e inferir con rigor. Es necesaria una verdadera,  y particular, “tecnología” de la información, de la comunicación y del estudio de sociedades como la nuestra.
Ya hace tiempo incidía, de forma reiterada, en la necesidad de esta tarea: http://www.nuevatribuna.es/opinion/antonio-jose-gil-padilla/reflexiones-reflexion-y-analisis/20110806100343059097.html, http://ajgilpadilla.blogspot.com.es/2013/09/que-hacer-ii.html, y algún otro escrito más. En mi caso, el método, a la hora de escribir,  se basa en la observación, el análisis y el razonamiento inductivo, tres capacidades que hay que poner en marcha cada vez que aparece una idea o un acontecimiento dignos de ser tratados. Por una parte, mediante el análisis del actual sistema, por ejemplo, es posible descomponerlo en las diferentes estructuras que lo configuran, buscando las causas que originan los comportamientos o hechos que se producen en cada caso. Además, para hacer un pronóstico, es necesario observar la situación actual, su evolución desde un tiempo atrás y comprobar, de forma razonada, si hay o no hay elementos que puedan modificar esa evolución. Sólo así, conjugando esas tres facultades, se puede hacer un pronóstico certero. Sólo así podremos dar solidez  y seriedad a nuestras expresiones escritas o verbales.
Son muchas las estructuras o subsistemas que, por ejemplo, configuran el actual sistema socioeconómico: economía, organización social y laboral, política, normativa legal, moral, etc.
Los elemento o variables que permitan cambios en la trayectoria de ese sistema pueden ser: maneras de obtención de las ganancias, concesiones del poder a los menos favorecidos, eficacia de los movimientos sociales, desarrollo tecnológico, necesidad de fuerza de trabajo, saturación de los mercados, intervención de los Estados, nivel de endeudamiento, la función de los medios de comunicación, etc.
Finalizo con un particular ejemplo de aplicación del método que utilizo, dentro del ejemplo global del estudio del actual sistema.

Ejemplo: Desempleo (como una parte importante de la organización social y laboral):

La ocupación es una dimensión que fluctúa a lo largo del tiempo como consecuencia de una serie de variables. Analicemos la situación en España a partir de finales de la última década del siglo pasado para hacer un pronóstico a corto y medio plazo. Hacia 1997, más o menos, se inicia un proceso de crecimiento basado en la construcción incontrolada de edificios, por lo que los índices de desempleo se reducen de manera significativa. La principal variable que interviene en este hecho es, en concreto, la necesidad de enriquecimiento rápido, invirtiendo las ganancias obtenidas en otros negocios. El crecimiento es artificial por lo que hacia 2007 el mercado inmobiliario y todos los activos relacionados con él se derrumban. El desempleo comienza a crecer sin que ningún otro sector pueda absorber el excedente de la construcción. Desde esas fechas no se observa ninguna variable que pueda variar la escalada, por el contrario, la pérdida de poder adquisitivo reduce los niveles de consumo, por lo que la actividad productiva se resiente y se ve mermada de mano de obra. Por lo tanto, a modo de conclusión, el número de parados no se reducirá a corto y medio plazo.   

martes, 5 de noviembre de 2013

INMADUREZ

Hace poco tiempo, sin ningún tipo de reparos, daban la noticia en la radio “pública” de las personas más ricas de España, información que con el mismo tono han repetido hasta la saciedad en otras cadenas de radio y TV. Una noticia improcedente en una sociedad en la que hay más penurias que alegrías. Una indecencia. Ese tipo de noticias, en las que se enaltece al poderoso, son un ataque al pudor, a la ética e, incluso, a la estética en una sociedad agobiada, y cada vez más pobre; sin embargo, los medios lo anuncian hasta con entusiasmo, sin reparar en el agravio comparativo de los acaudalados con el resto de la humanidad. Por si la información no fuera por sí misma un escándalo, los acompañantes de la locutora bromeaban con el dato, señalando que ellos no llegarían nunca a tener esos 300 millones, límite inferior de los ricos seleccionados, dedicándose a esas labores de tertulianos. La noticia para mí es indignante, supongo que para muchos más, pero a ellos, por sus comentarios, les parecía normal hasta provocar, incluso, hilaridad. ¡Qué risa!, ¡que divertido!, cómo son estos ricos, ¡qué simpáticos! Estos son los sentimientos y los comentarios que les suscitaba tal aberración: la de tener más de 300 millones o más, muchos más. La noticia, como digo, ha estado rulando por todas las cadenas. Otros, bobos todos ellos, jugaban con los datos: la fortuna de fulano supera la suma de los diez siguientes, o alguna estupidez parecida. Penoso. Todo esto sitúa al dinero en el centro del huracán. El dinero se convierte en el manto púrpura que otorga poder, y todo aquel que tiene alguna posibilidad, sea cual sea la artimaña  a utilizar, intenta acaparar cuanto más mejor (para él).
La noticia para el gran público es intranscendente, imagino; a lo sumo, puede provocar rabia o rechazo a tal provocación, como a mi me pasa. La situación económica de la mayoría está a años luz de esos patrimonios de los más ricos. Para aquellas “castas privilegiadas” la enorme riqueza de unos cuantos puede que se convierta en un referente. Parece algo instintivo de esta especie nuestra eso de mirar sólo al de arriba con el ánimo de alcanzar algún día ese “pedestal” en el que se encuentran los económicamente más poderosos.
La desigualdad, junto a otras lacras, aparece como una constante en la historia. La desigualdad, como tal atávico defecto, parece imposible que sea superada a corto o medio plazo. Por el contrario, la actual forma de vida la potencia, siendo alimentada por otros contravalores propios del actual sistema como son la envidia, el egoísmo, la insolidaridad, el miedo, la inseguridad y la indiferencia.
Cuando se analiza, se discute o, sencillamente, se comenta el asunto de la riqueza privada, el análisis, la reflexión, la discusión o el comentario se suele quedar en la ambición, en la codicia, como causa final de quienes han llegado a poseer grandes fortunas. A lo sumo, se llega a referir las trampas y el juego sucio que se pone en práctica para seguir y seguir enriqueciéndose.
Sin embargo, la codicia es el resultado de una sucesión de causas que enraízan en la propia naturaleza de nuestra especie. Esa codicia, ese afán de enriquecimiento, surge del miedo y de la inseguridad que nace de la pobreza humana que, a su vez, es fruto de la inmadurez intelectual. En orden inverso, la sucesión, de origen a final, es la siguiente: inmadurez intelectual-pobreza humana-miedo e inseguridad-codicia.
Por desgracia la inmadurez, por unos u otros motivos, alcanza a amplias capas  de la sociedad. Estos son algunos rasgos:
Inmadurez de los “arriba” por manifestar ese afán de enriquecimiento sin poner límites, inmadurez de las clases más o menos “acomodadas” por imitar a los que más tiene, inmadurez de las clases más oprimidas por no ser capaces de luchar, cuando las circunstancias lo permiten, para subvertir el sistema en el que esos sectores son los perdedores; inmadurez por no haber mantenido los logros alcanzados en algún momento; inmadurez por aceptar y adoptar los esquemas y la ideología de las clases dominantes, y por dejarse embaucar por los poderosos a través de los políticos y los medios de comunicación. Inmadurez, en suma, de la sociedad en su conjunto por estar como estamos, cuando cabría la posibilidad de vivir y convivir con arreglo a los dictados de unos determinados valores, descubiertos hace ya bastante tiempo, cuya puesta en práctica nos haría de verdad humanos y, por otro lado, de mantener la conveniente armonía con el entorno natural. http://www.bubok.es/libros/193055/EN-LOS-LIMITES-DE-LA-IRRACIONALIDAD-analisis-del-actual-sistema-socioeconomico, Preámbulo).
En el sistema que sufrimos, el sistema capitalista, dinero y poder, como ya hemos señalado, van de la mano. Es más poderoso el que más dinero tiene. Luego, por extensión, aparecen otros tipos de poder, a veces pírrico. Particularmente, en este país nuestro, todo aquel que tiene cierta capacidad de decidir se siente en posesión de un determinado poder con el ánimo de significarse o de distinguirse, haciendo gala de la indiferencia o del desprecio. En general, todo aquel que tiene poder, por pequeño que sea, lo ejerce, sin que sean conscientes de sus limitaciones, porque el ejercicio del poder personal y la madurez  intelectual se encuentran en relación inversa.
Si, tal como hemos apuntado, la ambición y la codicia, son la última consecuencia de una manifiesta inmadurez intelectual, hay que ponerse a temblar porque estamos en manos de los más incapaces para avanzar hacia un mundo más justo, más humano y más racional.

En consecuencia, no deberíamos ser demasiado optimistas de cara a superar las enormes desigualdades entre unos y otros. Pienso que estamos a mucha distancia en el tiempo para que se dirima, incluso, la posibilidad de un reparto más equitativo de la riqueza de los países. Por delante está la superación del maltrato animal, del respeto al medio ambiente, del abandono de hábitos insalubres y otros tantos defectos conductuales de nuestra especie. Todo ello se encuentra en vías de resolverse en estos tiempos que corren, pero la cosa no da para más. Y bien que lo siento por aquellas y aquellos que sienten el deseo de vivir de acuerdo a otros parámetros y se esfuerzan para ello.